jueves, mayo 12, 2016

Vientos del Este

Anunciamos con ilusión que Yolanda Padilla ha publicado, junto cinco personas más, un libro que lleva por título  "Vientos del Este. Presencia de tradiciones espirituales de origen oriental en Mexico", editado por la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA). 
El libro se presentó el pasado 31 de marzo con la presencia de Yolanda Villanueva y otros taichistas de Aguascalientes.
Un capítulo del libro versa sobre la ponencia que habla sobre Peter, el Agua y la Humanidad. Aquí lo tenéis para disfrutarlo.


CAPÍTULO DE LIBRO Capítulo V. 
El agua y la humildad, según Peter Yang, un taoísta cristiano en México Publicado en el libro de Yolanda Padilla (Coordinadora), Vientos del Este. Presencia de Tradiciones Espirituales de Origen Oriental en México, UAA, México, 2015. Yolanda Padilla Rangel1
Sobre la perspectiva
En octubre de 2004 me trasladé a Barcelona para realizar una estancia académica, hacer una investigación sobre la vida y escritos de una mujer mística mexicana y participar en un seminario de historia de las religiones pero, estando allá, mi vida dio un giro. Los primeros meses me la pasaba casi todo el día en la Universidad Pompeu Fabra, disfrutado su espléndida Biblioteca Haas, especializada en temas místicos. Pero, justamente, para contrarrestar el hecho de que estaba casi todo el día sentada leyendo y escribiendo, decidí buscar una actividad física complementaria que me ayudara a despejar la mente y a moverme un poco. En mi ciudad de origen (Aguascalientes) había empezado a practicar Tai Chi, una disciplina marcial cuya base consiste en armonizar el movimiento corporal con la respiración a partir de una serie de formas y movimientos lentos. Además, llevaba referencias de mi antiguo maestro mexicano de Tai Chi: que en Barcelona se encontraba un sacerdote católico chino que había escrito el primer libro de Tai Chi en idioma castellano, y que había fundado una escuela, se llamaba Peter Yang. Después supe que él celebraba misa todos los días en la Catedral, así que allí lo encontré, en la misa que solía celebrar casi en silencio, por lo cual obviamente en esas primeras ocasiones, no hablamos. Luego ingresé a la Escuela de Tai Chi Zen que él estableció en Barcelona. A partir de entonces me convertí en practicante asidua de tai chi. Después regresé a México y propuse a la Universidad Autónoma de Aguascalientes un proyecto de investigación que buscaba desentrañar el caso sui generis de integración personal que hacía Peter Yang de dos culturas espirituales que hasta la fecha podrían parecer en un nivel de análisis incompatibles, como son la taoísta y
1 Departamento de Historia, Universidad Autónoma de Aguascalientes.
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la cristiana, pero que en la persona de Peter Yang se volvían una realidad totalmente compatible, en forma histórica y real. Al mismo tiempo, practicando en los parques o en la universidad se conformó un grupo de practicantes que han invitado en varias ocasiones a Peter Yang a México, por lo cual puede indicarse la trascendencia de su integración taoísta cristiana en el medio mexicano.
Pequeña introducción sobre Peter Yang
¿Quién es Peter Yang? Cuando en una ocasión, con grabadora en mano, le pedí a Peter que me contara su vida, me dijo: “¡Pero eso ya está hecho!” Se refería a los datos de su vida que están tanto en el libro de Chi Kung Cristiano como en el de Tai Chi Zen. Al principio me decepcioné un poco, pues pensé que no tendría su historia de vida para el libro que sobre él estaba preparando. Pero cuando seguimos conversando, a medida que avanzaba la conversación me di cuenta de que de lo que me estaba hablando era de su misión. Entonces fue cuando me percaté de que para él era más importante hablar de eso que de su vida. También recuerdo que le pregunté sobre cómo se había dado cuenta de su vocación, y me respondió con otra pregunta muy a su estilo: “¿qué diferencia entre vocación y provocación?” No recuerdo qué le contesté, pero sí recuerdo que enseguida hablamos de ilusión, pero quedándome yo con la duda de que si con esa palabra se refería a “hacer algo con entusiasmo” o en el sentido de que “todo era una ilusión”, estando segura ahora que se refería a esta última acepción. También Peter señalaba constantemente la diferencia entre biografía y piografía, siendo la primera la escritura de una vida, mientras que la segunda era el relato de una pionería, siendo un pionero el pajarito que dice el primer pío del día, antes del amanecer, luego de lo cual vienen otros píos píos hasta que se forma una gran orquesta natural, sin director. Si existiera la palabra piografía, ésta podría significar la escritura de la pionería. Pero la pionería no se escribe, se vive. De forma pues que me quedé sin la historia de vida de Peter, desde su propia voz (aunque con algo de lo que dijo sobre su misión). Para salvar la situación retomé algo de lo que Mercedes Plana tenía ya escrito sobre Peter Yang. Mercedes es una mujer catalana que conocía a Peter Yang desde hacía 25 años y había reunido en un archivo particular información sobre él, de forma que
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cuando ella supo que yo estaba escribiendo un libro, generosamente me facilitó todos los materiales que tenía al respecto, de donde he extraído el siguiente relato.
Peter Yang nació el 22 de octubre de 1921, como Confucio -aunque unos 2,500 años después, en el antiguo estado de Lu. Este Estado pertenece a la actual provincia de Shan Tung, al noreste de China. La ciudad de Confucio era Gu Fu, la ciudad de Peter era Pao Shin. La montaña sagrada de la provincia de Shan Tung se llama Tai Shian2. Su padre era médico acupuntor y también utilizaba otras técnicas chinas antiguas. Cuando Peter tenía nueve años falleció su madre, a la cual había prometido ser sacerdote. Casi todo su pueblo y en especial su familia eran católicos. El 7 de diciembre de 1947 Peter fue ordenado sacerdote. Ingresó al seminario a los diez años y se ordenó sacerdote a los veintiséis. El 7 de octubre de 1949 Peter llegó a España gracias a una beca que el gobierno español concedió a seminaristas y estudiantes chinos, quienes habían sido expulsados por el gobierno comunista chino.3
El 7 de junio de 1957 obtuvo Peter la graduación de Médico en Barcelona, donde estableció su residencia. Había iniciado la carrera en Valladolid, unos años antes, con un permiso de Roma para aprender medicina siguiendo su tradición paterna. Sin embargo,
Aún cuando [Peter] no ha ejercido nunca como médico, su condición de licenciado en Medicina –carrera que empezó en Valladolid y culminó en Barcelona en 1957- le ha permitido tener un profundo conocimiento del ser humano en su totalidad. La base de la salud humana –preconiza Peter- es la correcta respiración; no concibe la enseñanza del Tai Chi sin que se haga hincapié en ella: Peter invita a saborear el aire mediante la práctica del fresquito- calorcito4.
El día 7 de junio de 1958, Peter abrió el primer Restaurante Chino en Barcelona, El gran dragón, en la calle Ciudad (cerca del Ayuntamiento). Peter empezó a practicar tai chi por el año 1968 para tratar de curar sus dolencias respiratorias- pulmonares, recordando lo aprendido en su infancia. Por los años 70 empezó a enseñar Tai chi en la Sociedad Naturista Vegetariana de Barcelona. En el año 1975 creó el Instituto Español de Tai chi en
2 Plana, Mercedes, Anécdotas y relatos de Peter Yang, mecanoescrito, Barcelona, 1995.
3 Plana, Mercedes, Peter Yang Pai Te, mecanoescrito, Barcelona, 2005.
4 Plana Mercedes, Peter Yang Pai Te, mecanoescrito, Barcelona, 2005.
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sociedad con algunos amigos, pero este Instituto sólo duró dos años. Más tarde Peter estableció El Rincón del Silencio. En el año 1978 José María Pratt y Peter Yang sacaron juntos un libro (lo escribió el primero) con el título: Tai Chi para todas las edades. El 7 de diciembre de 1979 abrió al público su centro de Tai Chi Rincón del Silencio, donde actualmente imparte sus enseñanzas5. Posteriormente en 1995? sus alumnas escribieron Manual de un Fiel al Tao y en el 2003 José María Pratts escribió un nuevo libro sobre Peter titulado Chi Kung Cristiano. Durante mucho tiempo Peter alternó la práctica de Tai Chi con con viajes para divulgarlo en otros lugares de España, Europa y México. Desde 1965 y hasta la fecha (2011) celebra misa cada día a las 12 horas en la Catedral de Barcelona.
A continuación presento un ejemplo de la manera en que Peter integra la sabiduría taoísta china con la cristiana, no en la práctica corporal (respiración/oración, por ejemplo) sino en el nivel de las tertulias que suele ofrecer, tomando como caso concreto la equiparación que hace, como buen taoísta, de un modelo de la naturaleza (el agua), con una virtud cristiana (la humildad).
El agua
Los taoístas suelen tomar como modelo a la naturaleza. En el caso del agua, vemos que, teniendo su origen en el mar, éste también es su destino. Es decir, las nubes que surgen con la vaporización del agua de los océanos viajan y llevan la lluvia a la tierra. Al caer a la tierra, el agua baja desde las montañas formando ríos y lagos, hasta que llega finalmente al mar. Aunque adquiera formas y cursos diferentes, el agua no se olvida de llegar a su destino, para lo cual recibe ayuda de la fuerza de gravedad y, si hay algún obstáculo en su camino –una roca por ejemplo- simplemente la rodea. Al final, el agua llega al mar y comienza nuevamente el ciclo del agua.
Podemos decir que, entre su origen y su destino, el agua ofrece a su paso un servicio, tanto al mundo vegetal, como al animal y al humano, es decir, a todo lo que tenga vida. El agua sirve a todo tipo de vida por igual. El agua es generosa, beneficia todas las cosas. Es
5 Más que enseñanzas, al parecer Peter busca transmitir su experiencia.
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necesaria para todos los seres vivos, todos se benefician de ella, para todos es igual. El agua sirve a todas las personas, independiente de su raza, nacionalidad o condición social. Lao Tze observó con atención este elemento de la naturaleza, al cual equiparó con la suprema bondad. Lao Tze escribió: La suprema bondad procede como el agua. El agua llega a todas las cosas y las favorece, pues no busca el poder6.
En las primeras dos frases de este texto, Lao Tze observa que el agua se parece a la bondad, pues llega a todas las cosas y las favorece por igual. Desde una perspectiva humanista podríamos decir que el agua es ejemplo de equidad y dignidad asombrosa, pues como ya dijimos, el agua no discrimina a nadie, a todas las personas sirve de la misma manera, a todas les quita la sed, las limpia, riega su sembradío, en fin, les da su servicio humilde sin pedir nada cambio. Una traducción cristiana que Peter Yang hace de esto es: servir a todos por igual, adaptándose a las circunstancias.
El agua, además, observa Lao Tze, puede hacer esto porque no busca el poder. Es decir, normalmente no se detiene en una competencia con otros elementos, sino que se armoniza de alguna manera con ellos, y sigue fluyendo, cumpliendo con su destino de regresar a su origen (el mar). El agua, dice en otro momento Lao Tze, es como un hombre sabio, que no compite, ni se deja perturbar por los problemas del poder. El sabio, al igual que el agua, fluye continuamente en forma tranquila. El hombre que está en armonía, vive el presente en forma plena, sin fatigarse. Así el agua, así el sabio.
Otra “virtud” del agua que observa Lao Tze es la humildad. Él escribe, en el mismo capítulo VIII del Tao Te Ching: El agua permanece en los lugares que otros desdeñan. Esto hace que se parezca al Tao. Esta característica del agua es, desde mi punto de vista la más importante en la relación que Peter establece entre ideas taoístas y cristianas. Al ocupar los lugares más bajos, los lugares que otros desdeñan, se abaja, se humilla, por decir así. Pero esto no le resta ninguna importancia. Por el contrario, es precisamente al hacer esto, al tender a lo bajo, cuando adquiere su fuerza.
66 Capítulo VIII del Tao Te Ching. Versión de Javier Cruz, Editorial Pluma y Papel, Buenos Aires, 2005.
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Nada hay en el mundo tan dócil y débil como el agua.
Pero nada más poderoso que el agua para destruir lo duro y lo fuerte.
Nada hay que la pueda sustituir.
Esto puede comprobarse:
lo débil puede vencer a lo fuerte y lo flexible a lo rígido.7
Lao Tze observa que el agua es dócil y débil pero, al mismo tiempo, fuerte y poderosa, porque de alguna manera con esa aparente debilidad es capaz de vencer a lo fuerte y gracias a su flexibilidad es capaz de vencer a lo duro o rígido. Todos conocemos el dicho, De gota en gota se horada la roca. Es decir que, cuando una gota de agua, cae en forma constante en el mismo sitio de la superficie de una roca, es capaz de vencer su dureza, al hacer un agujero en ella. Esta blandura del agua –acompañada de persistencia y constancia- demuestra su superioridad sobre la dureza de las rocas, pero es muy importante notar que el agua logra esto en una forma lenta y gradual.
El agua es humilde, no desea ser otra cosa, cumple con su deber. No le importa no ser el sol o la luna, sabe lo que es y en esto reside su fuerza, en su blandura. El agua es humilde, útil, preciosa. Su valor se cifra en su propio ser. No le importa pasar inadvertida, recorre los lugares que debe recorrer sin preguntar ni quejarse. Es, lo subrayo, en esta blandura y humildad donde está su fuerza8.
Ahondando en esta característica del agua, Lao Tze escribe en otro capítulo sobre ella, pero ahora no sólo describiendo sus características, sino exhortando específicamente a imitarla, pues al parecer se ha convencido de sus virtudes, por lo menos de esas dos: la de dar un servicio indiscriminado a las cosas y a los seres vivos, y la de su humildad.
‘Si eres humilde, te conservarás entero’, dice un antiguo proverbio.
¿Quién es capaz de considerar vanas estas palabras?
En verdad, el humilde conservará su entereza9.
El humilde es diferente del poderoso, quien ocupa los lugares altos, y a quien le interesa sobresalir. Según Javier Cruz10, el poderoso, al querer hacer y abarcar todo, cae en la
7 Capítulo LXXVIII del Tao Te Ching.
8 Bayona, Maribel, op. cit.
9 Capítulo XXII del Tao Te Ching.
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fragmentación y se aleja cada vez más del equilibrio y la unidad. A diferencia de esto, el sabio taoísta busca cultivarse a sí mismo, y se mantiene en la humildad. Ocupa un lugar bajo, por lo cual no suscita envidias ni competencias. El sabio taoísta sólo fluye al ritmo de la vida, como el agua. El poderoso no posee fama, sino que la fama lo posee a él. En cambio el humilde o desposeído, al no tener fama no es poseído por nadie ni por nada y por lo tanto no está alienado. Y nadie compite contra él porque él no compite, al no tener esa actitud de competencia constante, no suscita competencia, como el agua.
Al escribir Lao Tze que el agua no busca el poder, está hablando de una característica esencial del agua: avanzar hacia su destino sin detenerse en luchas políticas estériles y, al hacer esto, es fecunda pues a su paso, simplemente da vida. El agua, dice Lao Tze, no es como el poderoso, sino como el humilde que, al ocupar los lugares más bajos y mantenerse tranquilo, no suscita competencia en los demás y sí en cambio, como el agua, fecunda todo a su paso.
El agua no combate, no busca el poder, no lucha, no rivaliza con nada. Esta es la esencia de la filosofía taoísta. La mentalidad occidental es competitiva y agresiva. Competir es sentir orgullo, es querer ser más que los demás. Es precisamente en este no competir, no luchar, hacer nada (wu wei) donde reside la fuerza del agua y del taoísta. Las disciplinas marciales blandas (como el Tai Chi) a diferencia de las duras (karate) aplican estos principios de no luchar, no iniciar un ataque, no agredir. Responder a la fuerza con fuerza se considera la peor táctica y estrategia11.
El agua no compite con nada y por lo mismo siempre gana, es decir, cumple su misión. Si no se le llevamos la contraria a nadie, no hay disputa. Peter habla de la “peste de odio” que viene del desacuerdo, de la discusión, la disputa, el reto y el desafío. Es cuando, por ejemplo, el agua no fluye, da mal olor. Pero si el agua da mal olor es porque la hemos contaminado o está estancada. No sirve para nada. Puede dañar. Por lo tanto, como moraleja, hay que apartarse de la disputa, de la competencia.
10 Lao Tzu (edición de Javier Cruz), Tao Te Ching, Ediciones Pluma y Papel, Argentina 2004, el comentario de Javier Cruz está en la p. 64.
11 Bayona, Maribel, Ser como el agua, de una Convivencia con Peter Yang.
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En síntesis, el agua es humilde, útil, preciosa. Su valor se cifra en su propio ser. No le importa pasar inadvertida, recorre los lugares que debe recorrer sin preguntar ni quejarse. Es en esta blandura y humildad donde está su fuerza.
Una relación clara de este punto con el cristianismo, y que también es retomada por Peter Yang, es el Magníficat, oración en la que María, destinada a ser madre de Jesús, se considera a sí misma como una humilde esclava del Señor, el cual derriba del trono a los poderosos y ensalza a los humildes12.
La humildad
En los Evangelios cristianos, el caso de María está asociado también con la humildad. Así, cuando el Anuncio que le hizo el ángel, escuchamos a María diciendo: He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra13. Y después:
Mi alma glorifica al Señor; y mi espíritu está transportado de gozo en el Dios salvador mío. Porque ha puesto los ojos en la bajeza de su esclava, por tanto ya desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones. Porque ha hecho en mí cosas grandes Aquel que es todopoderoso, cuyo nombre es santo. Y cuya misericordia se derrama de generación en generación sobre los que lo temen. Hizo alarde del poder de su brazo: deshizo las miras del corazón de los soberbios. Derribó del solio a los poderosos y ensalzó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos, y a los ricos los despidió sin nada. Acordándose de su misericordia, acogió a Israel su siervo, según la promesa que hizo a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia por los siglos de los siglos14 .
María dice que Dios ha puesto los ojos “en la bajeza de su esclava”. O sea, se posiciona en un lugar bajo. Al igual que el agua. María dice que el Señor “deshizo las miras del corazón de los soberbios”. Y que “derribó del solio a los poderosos y ensalzó a los humildes”. El nombre de María, en idioma español, al parecer, viene de la palabra mar. El Magnificat se parece al Tao Te Ching, que también exalta la humildad y fortaleza del agua.
12 Lucas 1, 48 y 52.
13 Lucas, 1, 39.
14 Lucas 1, 46-55
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Nada hay en el mundo tan dócil y débil como el agua.
Pero nada más poderoso que el agua para destruir lo duro y lo fuerte.
Lo débil puede vencer a lo fuerte y lo flexible a lo rígido.
Todos conocemos esta verdad y, sin embargo, todo mundo actúa como si no la conociera15.
Y también, en el capítulo XXII del Tao Te Ching encontramos
Si te doblas, te conservarás entero.
Si eres flexible, te mantendrás recto.
Si estás vacío, permanecerás lleno.
Consúmete y serás renovado.
Al que menos tenga, más se le dará.
Al que más tenga, más le será quitado.
Por eso el sabio está consigo mismo y se vuelve arquetipo del mundo.
No se exhibe, luego resplandece.
No se celebra, luego es advertido.
No se alaba, luego es alabado. No se vanagloria, luego es insigne.
Y porque no lucha, nadie en el mundo puede luchar contra él.
“Si eres humilde, te conservarás entero”, dice un antiguo proverbio.
¿Quién es capaz de considerar vanas estas palabras?
En verdad, el humilde conservará su entereza16.
En China, dice Javier Cruz17 suele saludarse al prójimo inclinando el cuerpo hacia adelante y, si se analiza esta costumbre, puede notarse que entre más importante sea la persona, tanto más profunda es la inclinación que se le presta. Esta reverencia se considera ejemplo de entereza y humildad. El humilde se distancia del ostentoso, porque a este último sólo le interesa mostrarse y sobresalir, mientras que el humilde avanza paso a paso disfrutando de cada instante; nadie quiere arrebatarle nada pues no genera en los demás sentimientos de envidia; por lo cual no lucha, sólo fluye al ritmo de la vida. Humildad implica ser feliz con lo que se tiene. Lao Tzu lo dice así: cuanto más vacío estás, más lleno te vuelves, es decir, entre más humildad más individualidad, más lleno de ti mismo, más cerca de la unidad.
Así también, partiendo de la quizá poca valía que se otorgaba a un niño en su época, Jesús dijo a sus apóstoles: “Si alguno pretende ser el primero, hágase el último de todos, y el siervo de todos. Y cogiendo a un niño lo puso en medio de ellos; y después de abrazarlo,
15 Capítulo LXXVIII
16 Capítulo XII del Tao Te Ching.
17 En su traducción del Tao Te Ching, Ediciones Pluma y Papel, Argentina, 2004, en el comentario al capítulo 22.
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les dijo: Cualquiera que acogiere a uno de estos niños por amor mío, a mí me acoge; y cualquiera que me acoge, no tanto me acoge a mí como al que a mí me ha enviado”18.
En el contexto cristiano, Jesús es como el agua: humilde y manso. En el cristianismo es muy importante la frase del Magníficat: el que se humilla será ensalzado. Estar humillado, en el contexto cristiano, es como en el contexto taoísta estar en los lugares bajos, como el agua al estar en el nivel del mar, en lo más bajo (del mundo), es como está la mayor parte del agua. Agua y humildad se asemejan. Proceder como el agua y proceder como Jesucristo, quien según el cristianismo se anonadó, tomando la forma humana y sacrificándose hasta morir en la cruz, es lo mismo. En otro momento Jesús lo dice directamente: aprended de mí que soy humilde y manso de corazón19.
El agua está presente en varios pasajes de la Biblia cristiana20, generalmente en su función limpiadora o purificadora y mostrando el dominio de Dios sobre ella, pero es en el Nuevo Testamento cuando el agua adquiere una función simbólica central, pues es Jesucristo mismo quien se identifica con ella.
En el Antiguo Testamento encontramos varios ejemplos que al describir el agua coinciden con la caracterización hecha en el capítulo VIII del Tao Te Ching. Por ejemplo, Isaías dice: “El Señor me hace recostar y me conduce a fuentes tranquilas”; las fuentes tranquilas asemejándose a las características de un manantial, donde prevalecen las características de pureza del agua (en el cristianismo pureza es inocencia y verdad). Así también, en Isaías el agua es símbolo de Espíritu de Dios, capaz de transformar un desierto en vergel floreciente, y al pueblo infiel en verdadero Israel21; En otros momentos, la metáfora de aridez y la sed aluden a la necesidad de la cercanía con Dios: “lejos de Dios, el hombre no es sino una tierra árida condenada a la muerte”22; el hombre “sediento” suspira, pues, por Dios, como
18 Marcos, 9, 34-36.
19 Mateo 11, 29.
20En el Antiguo Testamento aparece el agua muchas veces cumpliendo una función purificadora. Por ejemplo, en el Génesis podemos leer cómo hubo un diluvio que arrasó con todo, sí, pero también dejó a su paso una tierra nueva. Agua bienhechora. Es poder de vida, también lo que lava y hace desaparecer las impurezas, Cfr. Ezequiel 16, 4-9; 23, 40. El salmo 104 resume el tema del dominio de Dios sobre las aguas; Él fue quien creó las aguas de arriba como las del abismo (v. 6); él es quien regula el suministro de sus corrientes (v 7s), quien las retiene para que no aneguen el país, quien hace manar las fuentes y descender la lluvia, gracias a lo cual se derrama la prosperidad sobre la tierra aportando gozo al corazón del hombre (v. 6-18), Salmo 104, 3-18.
21 Isaías 55, 3 y ss.
22 Salmo 143, 6.
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el ciervo por el agua viva23. Pero si Dios está con él, entonces el hombre viene a ser como un huerto que posee la fuente misma que le hace vivir24.
En el Nuevo Testamento, en un primer momento, el agua está presente en varios momentos importantes de la vida de Jesús, como su bautismo, el primer milagro, en varias purificaciones, en su muerte. Pero es en el diálogo con la Samaritana, como se verá aquí después, cuando Jesús se identifica completamente con el agua, y en el diálogo con Nicodemo cuando asocia al agua con el renacimiento espiritual.
En el bautismo de Jesús25 el agua está presente en su función purificadora, pero también comienza a adquirir una dimensión simbólica que trasciende su función natural. Esta dimensión simbólica comienza a verse en varios pasajes posteriores del Nuevo testamento. En ellos, es a través del agua que se efectúa la purificación, no sólo del cuerpo, sino también del alma. El bautismo es en varios pasajes un baño que lava los pecados, no sólo del cuerpo sino también del alma, del corazón y de la iglesia misma26.
El bautismo, al comunicarnos el Espíritu de Dios, es también principio de vida nueva. Es posible que Cristo quisiera hacer alusión a esto cuando hizo diferentes curaciones por medio del agua, como cuando Jesús le dijo al ciego: ve y lávate en la piscina de Siloé y luego de hacer esto, el ciego vio27. Por eso también el bautismo se concibe como un baño de regeneración y de renovación.
Después de su bautismo, Jesús comenzó su vida pública. En algunos momentos de ella, Jesús utiliza el agua como herramienta de purificación. Por ejemplo, uno de los ritos elementales de la hospitalidad en el pueblo judío era el de lavar los pies al huésped para
23 Salmo 42, 2.
24 Isaías 58, 11.
25 “Bautizado Jesús salió luego del agua, y he aquí que se abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios descender como paloma y venir sobre él, mientras una voz del cielo decía: Este es mi hijo amado, en quien tengo mis complacencias” (Mateo 3, 16).
26 “Pero habéis sido lavados; habéis sido santificados; habéis sido justificados en el Nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios”, 1 Corintios 6, 11; “Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella, para santificarla, purificándola, mediante el lavado de agua por la palabra” (Efesios 5, 26); “Acerquémonos con corazón sincero, con fe perfecta, purificados los corazones de toda conciencia mala y lavado el cuerpo con agua pura”, Hebreos 10, 22.
27 “Escupió en la tierra, hizo barro con la saliva, y untó con el barro los ojos del ciego, y le dijo: Vete, lávate en la piscina de Siloé (que quiere decir Enviado). El fue, se lavó y volvió ya viendo”, Juan 9 y ss. cfr. también 5, 1-8.
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limpiarlo el polvo del camino28 y Jesús, la víspera de su muerte quiso desempeñar personalmente esta tarea de servidor como signo ejemplar de humildad y de caridad cristiana29.
Posteriormente vemos que Jesús demuestra su poder sobre el agua, cuando le dice a la tempestad: ¡Calla! ¡Enmudece!30 y también, pasaje famoso, cuando camina sobre las aguas del lago31. En el primer milagro que Jesús realiza muestra su poder sobre el agua, pues la transforma en vino32. Según el Nuevo Testamento, sucedió así: estando Jesús en Caná, en una boda, se acaba el vino, y su madre le pide hacer algo al respecto. Luego de una leve reticencia, Jesús convierte el agua en vino. Este convertir el agua en vino es como pasarla de un plano natural a uno sobrenatural. Jesús cambia el agua destinada a las purificaciones rituales en vino, el cual simboliza ya no un elemento de la naturaleza, sino Espíritu, palabra purificadora33.
El agua natural, en Jesús, se ha transformado en vida, en agua viva. Este elemento es resaltado en dos lecturas, la de la Samaritana y la de Nicodemo.
En el pasaje de la Samaritana vemos lo siguiente: está Jesús cerca de un pozo, entonces llega una mujer de Samaria a sacar agua y él le dice que le dé de beber. A continuación se suscita el siguiente diálogo, en el cual Jesús se identifica con el agua y afirma ser capaz de dar agua viva.
[Él le dice:] “dame de beber”. Ella responde “¿cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer samaritana?” (porque los judíos no se trataban con los samaritanos). Jesús le respondió: si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice ‘dame de beber’, tú le habrías pedido a él, y él te habría dado
28 Ver Génesis 18,4 y Lucas 7, 44.
29“Después de que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa y les dijo: ¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros?/ Vosotros me llamáis el Maestro y el Señor, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros”, Juan 13, 12-15.
30 Marcos 4, 39.
31 Mateo 14, 23-25.
32Había allí seis tinajas de piedra, puestas para las purificaciones de los judíos, de dos o tres medidas cada una./ Les dice Jesús: Llenad las tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba./ Sacadlo ahora, les dice, y llevadlo a maestresala. Ellos lo llevaron./ Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, como ignoraba de dónde era (los sirvientes, los que habían sacado el agua, sí que lo sabían), llama el maestresala al novio/ y le dice: “Todos sirven primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el inferior, pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora”./ Así en Caná de Galilea, dio Jesús comienzo a sus señales; Juan 2, 6-11.
33 Vosotros estáis ya limpios, gracias a la Palabra que os he anunciado. Juan 15, 3.
El que se ha bañado no necesita lavarse, está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos. Juan 15, 3.
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agua viva. Le dice la mujer: “señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva? ¿Es que tú eres más que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?”. Jesús le respondió: Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed, pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en fuente de agua que brota para la vida eterna34.
Este pasaje puede interpretarse como que Cristo vino a traer al hombre las aguas vivificadoras prometidas por los profetas. Es la roca que, golpeada, deja salir aguas capaces de apagar la sed35 del pueblo que camina hacia la verdadera tierra prometida36. Es asimismo el templo37 del que parte el río que va a irrigar y vivificar a la nueva Jerusalén38, nuevo paraíso. Allí, el agua viva es símbolo de la felicidad de los elegidos, conducidos a los pastos por el cordero39.
En el Evangelio de San Juan hay un pasaje en el cual Jesús habla con un fariseo40 llamado Nicodemo y, respondiendo a una pregunta de éste, Jesús sacó a colación la importancia del agua en el renacimiento espiritual. El diálogo entre Nicodemo y Jesús fue como sigue.
Se dice que un día se entrevistó con Jesús, de noche, y le dijo: “Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede realizar las señales que tú realizas si Dios no está con él”. Jesús le respondió: “En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios”. Y Nicodemo le preguntó: “¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?” En este unto está la respuesta de Jesús que subraya la centralidad del agua al decirle: En verdad, en
34 Juan 4, 7-14; 25-26.
35 Si alguno tiene sed, venga a mí y beba, Juan 7, 37.
36 “No quiero que ignoréis, hermanos, que nuestros padres estuvieron todos bajo la nube y todos atravesaron el mar; y todos fueron bautizados en Moisés, por la nube y el mar; y todos comieron el mismo alimento espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual que les seguía, y la roca era Cristo”. 1 Corintios 10, 4. “El que crea en mí, como dice la escritura: De su seno correrán ríos de agua viva. Esto lo decía refiriéndose al Espíritu que iban a recibir los que creyeran en él. Porque aún no había Espíritu, pues todavía Jesús no había sido dado”. Juan 7, 38-39.
37 Destruid ese templo y yo en tres días lo reedificaré. Juan 3, 19.
38 “Me mostró también un río de agua vivifica o de vida claro como un cristal, que manaba del solio de Dios y del cordero”, Apocalipsis, 22, 1.
39 “Porque el Cordero, que está en medio del solio será su pastor, y los llevará a fuentes de aguas vivas” Apocalipsis 7, 17. Al sediento yo le daré de beber graciosamente o sin interés de la fuente del agua de la vida. Apocalipsis 21, 6.
40Los fariseos eran una comunidad judía que duró hasta el segundo siglo de la presente era. Creían en la inmortalidad del alma, el castigo eterno de los malvados y la resurrección de los justos. Abogaban por el cumplimiento riguroso de la ley judía –oral y escrita. Su minuciosidad y casuismo les valió la condena de Jesús, quien los acusó de respetar más la letra que el espíritu de la ley (Mateo, 23:2-4) y de sustituir la palabra de Dios por la tradición Mateo, 15:1-9). Con el tiempo, los fariseos lograron que sus interpretaciones fueran aceptadas por la mayoría de los judíos. Por ello, tras la caída del Templo de Jerusalén, los fariseos tomaron el control del judaísmo "oficial", y transformaron el culto. Ver wikipedia, y también: Flavio Josefo. ''Antigüedades de los Judíos'', 13 a 15.
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verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios41.
El Tao Te Ching habla de la importancia del agua y de imitar sus virtudes, y proceder como ella. Tampoco habla del tema del renacimiento como tal, pero sí del tema de volverse como niño recién nacido, lo cual se parece al tema de renacer. Por ejemplo, en el Tao te Ching, capítulo X dice: Que tu cuerpo y el alma vital estén unidos en un abrazo sin separación.Que el aliento vital te vuelva tierno y fresco como tierno y fresco es un niño recién nacido. Posteriormente, en el capítulo LV podemos leer: Quien tiene en sí la plenitud de la virtud es parecido a un niño recién nacido...El posee la armonía, y el que posee la armonía posee lo duradero, y poseer lo duradero es estar iluminado.
Peter Yang habla también del agua combinando conceptos del Taoísmo y del Cristianismo, de la siguiente forma. A partir del tema de universalización y mismidad, ha dicho que el agua es universal aunque su forma cambie. Es decir, que el agua es universal pero, por ejemplo, una gota de rocío está individualizada sin perder su esencia, lo cual puede interpretarse como una metáfora del Espíritu y la persona. También Peter habla de que el agua es aliento y alimento (de la creación). Para esto explica que la fórmula química del agua (H2O) significa lo siguiente: la H del Hidrógeno, para Peter significa aliento, creación, soplo; mientras que la O de Oxígeno significa alimento. Tanto el Hidrógeno como el Oxígeno son gases vitales, estando el Oxígeno muy presente, también, en el aire. Desde la perspectiva cristiana, Peter toma muy en serio el pasaje del diálogo entre Jesús y Nicodemo, en el cual Jesús dice que, para renacer espiritualmente, es necesario agua, aire y Espíritu, siendo los tres inseparables.
Conclusión
41 Juan 3, 4. Respondió Nicodemo: “¿Cómo puede ser eso?”. Jesús le respondió: “Tú eres maestro en Israel y ¿no sabes estas cosas? En verdad, en verdad te digo: nosotros hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero vosotros no aceptáis, nuestro testimonio. Si al deciros cosas de la tierra, no creéis, ¿cómo vais a creer si os digo cosas del cielo? Nadie ha subido al cielo sino el que bajo del cielo, el Hijo del hombre. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el hijo del hombre, para que todo el que crea tenga por él vida eterna, porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él, no es juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios. Y el juicio está en que vino la luz al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no a la luz, para que no sean censuradas sus obras. Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas según Dios”.
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Desde la perspectiva taoísta de tomar el agua como modelo de la Naturaleza, para Peter el proceso es comportarse como el agua, pero luego, combinando su propuesta con la perspectiva cristiana, la cuestión es no quedarse allí, en la humildad, sino pasar de ser agua de roca (natural) a agua viva (sobrenatural) para posteriormente, en combinación con el aire y el Espíritu, renacer y, finalmente, resucitar. Cuando le preguntamos a Peter qué es para él la resurrección él responde con la metáfora: agua destilada 42. En Peter Yang uno se pregunta en qué momento se traspasa el límite entre lo natural y lo sobrenatural. Y en otro sentido, también entre oriente y occidente.
42 La destilación es la operación de separar, comúnmente mediante calor, los diferentes componentes líquidos de una mezcla, aprovechando los diferentes puntos de ebullición (temperaturas de ebullición) de cada una de las sustancias a separar. La destilación se da en forma natural debajo del punto de ebullición (100ºC en el caso del agua), luego se condensa formando nubes y finalmente llueve. El agua destilada es aquella cuya composición se basa en la unidad de moléculas de H2O. Es aquella a la que se le han eliminado las impurezas e iones mediante destilacion. La destilacion es un metodo, en desuso para la produccion de agua pura a nivel industrial. Esta consiste en separar los componentes líquidos de una mezcla. Alexis Carrel -premio Nobel de Medicina en 1912- incluso llegó a relacionar el agua con la inmortalidad en base a su relación con las vida celular:1 La célula es inmortal. En realidad es el fluido en el que flota, básicamente agua, lo que degenera. Por lo tanto, al renovar ese fluido a intervalos, proporcionaríamos a las células lo que necesitan para su alimentación, y hasta donde nosotros conocemos, el pulso de la vida continuaría para siempre. Durante principios del siglo XX la medicina y la biología defendieron la pureza del agua en el consumo, y los médicos higienistas recomendaban la ingesta de agua destilada. Wikipedia: palabras clave destilación y agua destilada.

1 comentario:

pandora dijo...

Yolanda, qué hermoso lo escrito.Enhorabuena por tu labor profunda y bien documentada. Esto ayuda a nuestra Familia Taichista.
Fuerte abrazo, guapetona.
Isabel