miércoles, diciembre 13, 2017

Dormilón





DORMILÓN OCTUBRE 2017
Estoy muy a gusto en la cama, he cogido con ganas, hay veces que empezaría a gritar, no sé lo que es. Casi todo el tiempo vienen recuerdos, tranquilos. Yo solamente quiero respirar y sentirme; lo demás que lo haga el Espíritu.
He tenido un recuerdo de una persona (temas recientes) y he sentido la tentación de enredarme, pero he tomado aire, que el Señor me limpie. Sentir lo que siento, vivirlo (respirarlo, no bloquearlo) y que se vaya como el agua sucia: Renacer, revivir, reanimar, renovar y resucitar. La 5 R de Religión.
La cabeza no para, constantemente me ofrece imágenes antiguas, recientes, he recordado unas cuantas películas. Es como en el F/C te vas y sigues a las imágenes y luego regresas a la respiración para encontrarte. El primer momento duro fue cuando sentí rechazo al sirope, al segundo día. Nunca me había pasado, lo he tomado siempre con gusto. Al segundo día ya no puedo tomar los dos vasos seguidos, solo puedo uno y hago 2 horas de descanso y vuelta a tomar. Tuve que convencerme de seguir, si seguía al rechazo se acaba el dormilón. A veces aprovechaba para hacer Cardio-Vídeo-Digital. El segundo día por la mañana soñé profundamente, el resto del tiempo solo adormilada.
Otro momento dificilillo fue la tercera noche, estaba muy despierta y tiesa, así que me dije “acéptalo”, pero aquello no paraba, así que al final gracias a que me aferré al “Erruki Jauna”  (Señor ten piedad de mi) me dormí.
También noté que al recordar a ciertas personas, se me encendía algo, pero al final, no sé cómo fue, se me pasó, y sentí que había hecho un reseteo emocional
Al despertarme por la mañana del tercer día están las emociones negativas al acecho y lo que en días pasados eran leves visitas, hoy han entrado hasta el fondo y he empezado con mis mantras, y le he pedido al Señor que me ayude. Entonces me ha venido “sonríe”. Hace tiempo que voy experimentado que cuando sonrío ”lo que sea” no se apodera de mí y me he puesto en la postura de 5 corazones miren al cielo, y me ha venido muy fuerte una emoción negativa,  la he mirado con paz, diciéndome eso también eres tú, no es de otra persona, esa emoción es parte de ti. Al verla como mía se ha disuelto como una nube. Luego han venido recuerdos familiares que me producen dolor y me he dicho que al menos puedo rezar por ello y encomendárselo al Señor.
Las dos primeras noches al declinar la luz de la calle sentí temor, pero luego ya no.
Al mediodía finalicé el dormilón contenta y creo que más serena que otras veces. Di una vuelta hasta el pueblo, en otras ocasiones no he tenido energía para ello.
Finalizar el dormilón siempre me da alegría, pero después luego siempre viene lo más duro. Fue cuando toda la energía negativa se volvió contra mí, mucho más fuerte que la que había sentido hacia otros. Solamente la oración volvió a apartarme de esa locura. En Misa he sentido que tengo que dejar de pensar en ello y dejarme llevar. La imagen de la barca ante un estrechamiento, ¿qué tengo que hacer? dejarme llevar.
He ido a caminar por el pueblo disfrutando de escenas muy bonitas, los árboles, el edificio del ayuntamiento…, y me puse a caminar como vi en China, (1, 2, 3, echando todo el peso del cuerpo en un pie), luego he hecho taichi y he sentido mucho gusto en la planta del pie.
PD. El dormilón es una práctica que nos recomendó Peter. Consiste en estar 3 días de ayuno, en la cama, solo tomando líquidos y sin entretenimientos (sin lectura, música, etc) con la respiración,  con uno mismo. Es una práctica que te lleva al autoconocimiento. Yo suelo comprar el sirope de arce y palma que venden en las herboristerías. 
Edurne

4 comentarios:

Ana Calvo Diaz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Adela Benito Herreros dijo...

Yo también hice el dormilón en los 100 días, dormí mucho, bebí sólo agua, cuando estaba despierta hacia F/C, a veces taichi en el cuarto. No recuerdo que me viniera ninguna emoción negativa, tampoco positiva. Me lo tomé como días dedicados a mi ser. Cuando salí del cuarto me encontraba muy tierna. Peter me dijo que fuera a pedir perdón a mi madre. Me quedé de piedra. Me vine a Madrid, pensando en que si no era capaz de pedir perdón no podría volver a la convivencia de los 100 días. Pedí perdón, esto nos acercó algo a mi madre y a mi. Durante un tiempo nos vimos como personas diferentes que podíamos entendernos.

Adela Benito Herreros dijo...

Se me olvidó decir que para mi lo mas importante del dormilón, es la curación, el vaciamiento y la posibilidad de contactar con algo profundo. Un beso a todos

Anónimo dijo...

atreverse a coger la bayeta y mirar en la dirección donde está el espejo, y empezar a pasarla por él porque alguien en quien confías te dice no solamente que puedes y se puede hacer, sino que en según que circunstancias es ineludible, yo sí en esa época quien me lo hubiera dicho fuera el mismo lobo de caperucita roja disfrazado de abuelita, aún así sabiéndolo lo hubiera hecho, siempre en la vida real, al contrario que en la irreal o ficticia, la jerarquía simbólica funciona, es el mismo Dios que la utiliza para conseguir sus fines sobre la creatura que es suya y a la que ama. Y es Dios quien está detrás del espejo, y es Dios el mismo vaho que cubre el espejo, y es Dios la voluntad de hacerlo. Recuerdo, te recuerdo. un beso