Para empezar bien este año de 2010, nos propusimos el trío ALIMÓN escribir alguna cosilla con que desembarazarnos de la algarabía de las fiestas y de los restos de los excesos. Planteamos el tema de LA INOCENCIA y a todos nos gustó. Para hacerlo más difícil –sobre todo para nosotros que nos gusta escribir y dispersarnos sobre los temas- y a la vez más fácil –para los lectores que no tendréis que dejaros los ojos en la pantalla- decidimos poner un límite de unas 15 líneas. Como podréis ver, Maribel e Isabel lo han cumplido y bien. Yo he tenido que recortar y recortar los tres folios originales para que se aproximaran a una cantidad aceptable y que respetara en lo posible la idea original.
Esperamos que os guste y que provoque comentarios amplios y abundantes.
Saludos cordiales
Andrés
INOCENCIA
Cuando una persona viene al mundo, viene revestido de la santa inocencia. Solo tenemos que observar a los recién nacidos y nos damos cuenta qué es la inocencia.
Los bebes siguen lo natural, viven el presente sin hacer nada malo, no piensan, tan solo respiran,lloran o sonríen según sus necesidades. La confianza en sus padres es total y auténtica.
Por eso Jesús nos dice que nos tenemos que volver como niños, retornar al origen. Nuestra confianza en el Papá Dios tiene que ser absoluta y creer en suProvidencia y en su divina Misericordia. Dios nos quiere especialmente y de esto hemos de estar seguros.
Los santos inocentes de Belén y de Judá, los niños de pecho brutalmente asesinados por orden de Herodes, son el cortejo del Niño Jesús.
“Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad”, dijeron los ángeles en Nochebuena. Pero no todos tienen buena voluntad…
Por eso Jesús, segunda Persona de la Trinidad, tuvo que bajar desde la grandeza del cielo a la pequeñez de la tierra.
Muchos no recibieron a Jesús, pero los que le reciben se revisten de LUZ Y DE SANTA INOCENCIA.
Algunos niños inocentes son sacrificados, hoy en día. Ellos siguen siendo el cortejo del Niño Jesús, en pleno siglo XXI.
La imagen de la inocencia, creo,la tenemos en Jesús, Él fue condenado siendo inocentísimo, voluntariamente y sin quejarse.
Otra imagen para mí, es la Virgencita. Ella tampocodecía nada,cuando estando embarazada, la debieron criticar creyéndola culpable, y era inocente.
Maribel Bayona (Barcelona)
http://rincondelacalma.blogspot.com
La inocencia está aglutinada en el Belén, sin ella no habríaFiat de María para ser madre en circunstancias bien extrañas, ni existiría la paciente paternidadde José,ni se notaría esapaz tan especial que el Belén exhala, fruto de la unión de lo terrenal y lo celeste en esa noche de estrellas infinitas..., sin inocencia no hay pastores que vean al ángel y creanlo que les dice, sin ella no hay gentes que caminen en la noche con sus ofrendas en medio del frío..., porque la inocencia genera que todas las gentes del Portal seanhumildes, sencillas y vivan de la fe:
La base de la fe es la inocencia
Y la esencia de la inocencia es el Niño,...sin ser como niños, inocentes, crédulos, confiados, gozadores, abiertos a la diversidad del mundo..., si no nos sentimos como Jesús en Belén, protegidos por la Grandeza Divina, no seremospacíficos y esperanzados... ni saborearemos la esencia del Amor, porque la mente adulta oculta la Inocencia.
Ni los sabios Reyes de Orientedudaron de ella..., sino quesu credulidad les hizo ver a Dios, y dichosos y magníficos, gozaronde su Presencia.
Seamos pues pastorcillos inocentes...y la fe llenará nuestra vida.
IsabelMoreno (Barcelona)
http://bellezadepandora.blogspot.com
Se menciona pocas veces o ninguna en el TAO TE KING la palabra “inocencia”.
Lo que en principio puede llevarnos a pensar que el taoísmo no admite la inocencia o no la considera valiosa, sin embargo pronto se desvanece si penetramos más profundamente por el texto. Para mí, siempre ha habido tres palabras en el Tao Te King que he relacionado instintivamente con la inocencia: una es P’u; otra, Virtud y la última, Vacío.
P’u (樸)es un término que hace referencia a lo que se traduce como “la simplicidad prístina” o lo que es lo mismo, a la naturalidad radical, a ese comportamiento que no está afectado por los compromisos ni por la educación y que se mueve al socaire de lo que naturalmente le estimule. Esa simplicidad prístina se enfrenta claramente a todo lo que tiene de rito, de compromiso, de obligación, de social, frente a lo simple, lo primigenio, lo esencial que se mueve en terrenos incontrolados y de igual modo se detiene en lo minúsculo como arrasa lo grandioso. La inocencia también es eso: es la simplicidad original con la que todos y cada uno de nosotros nacemos, con la que abrimos por primera vez nuestros oídos y nuestros ojos a la vida, a las experiencias, a las personas, a las relaciones, a la convivencia. Es esa hoja en blanco de la que tradicionalmente se ha hablado refiriéndose a la mente de un recién nacido. Es la naturalidad, es el instinto natural, es el comportamiento según la vida le manda. No hay nada que no sea natural en un niño, desde su despertar, hasta su demandar. Por eso, en otro pasaje del Tao Te King se habla de “como un niño que aún no sabe sonreír”, como si el acto de sonreír fuera ya una respuesta interesada y motivo de una cierta pérdida de la inocencia original.
La Virtud(德), según el Tao Te King, es la fuerza que TAO otorga a quienes lo siguen y caminan bajo su influencia. Es la fuerza reveladora, decisiva y decisoria, es la fuerza que da la libertad de ser lo que uno es, sin límites y sin condiciones. Esa fuerza, ese “poder” como otros traducen, sólo surge cuando no lo perseguimos, sino que acometemos la vía del abandono, del olvido, de la autonegación (para los cristianos). Esa Virtud que ha sido confundida tantas veces con el “buen hacer” o el “hacer bien”, el cumplir “las virtudes” cristianas o simplemente las más humanas. Esa virtud que transforma a personas normales en vida, en santos a su muerte. Sin embargo, la Virtud es más que todo eso, es también “la inocencia”, porque al fin y al cabo, la inocencia es abrir los ojos a un mundo nuevo, a un mundo por resolver, por vivir, que se nos desvela a cada momento, sin imágenes preconcebidas, sin prejuicios, sin juicios, sin más valor que el de ser real a cada momento en que nosotros participamos en él. Por eso, también contaba Peter –ya lo comenté en otra ocasión- lo del soldado fiero y salvaje que queda desarmado por la mirada y la sonrisa indefensa y natural de un bebé abandonado entre los destrozos de una guerra cualquiera. Seguro que si sustituyéramos la palabra Virtud o Te por la palabra inocencia, no quedaríamos defraudados en cuanto a las posibilidades comprensivas y clarificadoras de tal sustitución.
Finalmente, la inocencia como Vacío (虚), creo que es algo que no puede pasar desapercibido para alguien que haya leído mínimamente el Tao Te King. El niño que viene a la vida, que nace al mundo no trae nada con él: sólo su capacidad de aprender, de captar, de saborear, de paladear y de degustar cada uno de los instantes de su presente; mientras que, por el contrario, al hacerse mayor se ve inmerso en una lucha contra un tiempo que nos acoquina, que nos regula y que nos humilla: un pasado que no existe ya y un futuro que nos hace temblar la mayor parte de las veces por lo que supone de posibilidad de perder. Pero el niño no: como un Vacío todo lo aprehende, todo lo absorbe, todo lo mira. Todo con esos ojos que se quedan fijos y parece que no miran, pero que no se despegan del objeto; con esos oídos que parece que no oyen y que sin embargo, lo despiertan si no pertenecen a su entorno conocido. La inocencia es Vacío: es un Vacío que busca llenarse y se llena de amor, de Virtud, de energía, de potencia, de capacidades y posibilidades sin límite.
Ya han pasado las fiestas de Navidad y volvemos a la normalidad, a lo de cada día, y que mejor que empezar esta etapa con el escrito de nuestra compañera y amiga Isabel sobre LA DULCE MONOTONIA.
El dibujo también es de Isabel Moreno. Corresponde al capitulo LIII de su libro “EL TAO DE SAN JOSE”
DULCE MONOTONÍA
Introducción
Todo en el Universo es ritmo, un “latido” constante yMONO – TONO, uniforme, ya quetodo forma parte de una gran “partitura” armónica, que se repite sin cesar, invariable yconstante.
Al resultado de este ritmo lo llamamos movimiento y éste da pie a lo que hemos dado en calificar como “progreso” o avance de la humanidad,pero en realidad ésta es una visión superficial, porque el movimiento real es centrípeto y no centrífugo, hacia dentro y no lineal, es oscuro y no visible, no es material ni cuantificable, “es” desde lo remoto de los tiempos:
TTK-“oculto desde siempre, hemos de contemplar su esencia interna”-I
-“oculto en las profundidades parece existir eternamente”-IV
-“míralo, pero no puedes verlo”-XIV
-¡sombrío y oscuro!, pero contiene en su interior una semilla de vitalidad”-XXI
-“silencioso e ilimitado, único e inmutable”-XV
-“el Tao es el depósito oculto de todas las cosas”- LXII
Conel cristianismo deviene Luz,Dios-Amor,reconocible y palpable, cercano,se llamaráJesús como uno más entre nosotros, y permanecerá por siempreen el Espíritu.
Por lo tanto, en la historia de la humanidad hay un momento de inflexiónen el que se da sentido espiritual a ese MONO-TONOa partir de la experiencia vital de Cristo.
I
Pero vayamos poco a poco y empecemos por analizar las dos palabras desde el lado gramatical de la lengua:
DULCE- adjetivo calificativo relacionado con lo agradable y placentero,energía que se consume desde el corazón o en los procesos estomacales
MONOTONÍA- sustantivo relacionado con algo no agradable, mecánico, repetitivo.
.
Normalmente el adjetivo va pospuesto al sustantivo (niño bueno, casa grande...) pero cuando se quiere resaltar se antepone; veamos,¿qué sentido tiene aquí el hacerlo?
En ésta estamos, sigamos:
Son dos palabras opuestas en su significado, incasables, distantes, porque nada repetitivo, sólo por el hecho de serlo, puede ser dulce o agradable;por lo tanto: ¿qué hace que “casen” entre sí?, ¿qué hace que lo monótono pueda resultar dulce o agradable?, y ¿por quéel Tao- Cristianolas utiliza asociadas,y las entra dentro de sus conceptos primordiales?:
Analicemos esto con detenimiento:
1º/DULCE, la degustación con los sentidoscorporales.
En el T-C lodulceentra primero por el olfato, el aire lo transporta y lo dulce se huele..para luego paladearse,ensalivarse y deglutirse: sentir el pálpito de la vida a través del olfato primeramente, oler el perfume de amor..., ese dulzor, esa dulzura...que todo encierra, oler el mismo aire del f.c.....justito, gustito, cariñito (1);luego llega a degustación, tragando, se hace estomacal y pasa a ser un nutriente del Espíritu.
2ª/ MONOTONÍA,lo repetitivo, aquello que no varía, no sensitivo, mecánico, utilitario, la rutina de cada cual.
Dos realidades bien diferentes, pues asícomo dulce es una oleada que inunda el cuerpo y el alma, todo el ser, lo puramente material de la monotoníacambia la calidad de la percepción ydonde antes había toda la anchura pulmonar de ese aire que se expande más allá de lo físico incluso, aquí el ritmo se hace...diríamos automático, y por lo tanto no sensitivo.
Pero vayamos algo más allá y encontremos su sentido:
Estos dos significados tan opuestos se entrelazan en dos planos que se entrecruzan:
Plano vertical y horizontal
1- Vertical- DULCE-aire-sensitivo- el espíritu- lo anímico- el corazón amoroso- saboreo del existir, el gozo de Dios.
2- Horizontal- MONOTONIA- no sensitivo- lamateria- lo práctico- la acción concreta, quela mente ejecuta.
Características:
- Lo dulce es inexplicable por íntimo y personal, sin lógica alguna, no palpable, no deja rastro visible...
- La monotonía es palpable, explicable, de todos conocida, de una lógica “aplastante” deja rastro, pues es acción concreta, obras.
II
¿Cómo logra el T-C casar conceptos, realidades tan diferentes, tan opuestas...y sobre todo para qué lo hace, qué función tiene?
Ahondemos algo más, busquemos respuestas:
Lo natural del TAO y lo sobrenatural del Cristianismo
El Tao parte de lamateriadentro del ordenuniversal, todo sigue ese orden naturalsin cuestionarse un mayor sentido, es así y basta.
El Cristianismo parte del espíritu y más concretamente del corazón que ama a Dios desde la experiencia de Cristo.
El Taoísmo se basa en el plano horizontal del que antes hablábamos, y el Cristianismo en el plano vertical, y será en la intersección de ambos donde cobrarán sentido realidades tan diferentes y opuestas como DULCE y MONOTONÍA.
La Cruz aúnalos opuestos del binomio, será desde la experiencia del Amor donde casen los opuestos,complementándose en lugar de oponerse.
Cristo vino a dar sentido al ritmo universal de la vida en el mundo, endulzó su monotonía.
1- más adelante ampliaremos esto en el Anexo I
III
Todo cobra sentido desde el corazón primitivo, materno.
a/ El corazón que ama-
Dios es la fuerza amorosa del ser humano y esto nos diferencia de las demás criaturas: somosconscientes de esta capacidad amorosa del ser.
Alguien debe cuidar de todo lo vivo y éste es el ser humano, pero para ello necesitadisponer de una fuerza espiritual, que venza la monotonía repetitiva que todo crecimiento conlleva. La creación ha de avanzar, expandirse desde sus inicios, alguienha de amarla, sentirla como suya y en su cuidado ser feliz, sentir dulce la monotonía.Dios, sabedor de la dificultad que implica todo esfuerzo,dotó al ser de la capacidad amatoria y así iluminó su monotonía..
b/ Las religiones y la fuerza amorosa del ser-
La persona que ama, vive en ese corazón materno,divino, y esta experiencia amorosano escuestión de una religión concreta, sino que el ser nace con esa capacidad de amor más allá de una fe, el ser es en sí amoroso, porque es aimagen de Dios.
Otra cosa es que sea consciente de ello, dependiendo que viva o nodentro de una comunidad, que le transmita una visión más amplia y trascendente de su realidad existencial.
c/ Laconciencia y elser consciente-
El ser que vive en conciencia con él mismo y sus semejantes, ama, perdona, transforma el dolor en gozo, vive en dulce monotonía y ahí está Dios.
El ser que ama a los otros desde una religión es un ser consciente de ese amor divino,tiene unos referentes a través de su fe; esa es la sutil diferencia, un salto cualitativo;ambos casos se nutren de la misma fuente“, que siempre está manando” (San Juan de la Cruz)
LA Sagrada Familiay su dulce monotonía –
Partimos de cualidades naturales al ser; al igual que el amor, la paciencia, la paz y la obediencia forman parte del legado de la Humanidad.
El Cristianismo cuenta con una ayuda inestimable para desarrollarlas: la experiencia de su Sagrada Familia, la convivencia de tres seres extraordinariospor su simplicidad, quesupieron endulzar la monotonía de su cotidianidad al amparo de tres de las grandes cualidades humanas:
-La paz de María
-La paciencia de José, don Tranquilo
-La obediencia de Jesús
La dulce monotonía abrigo 30 años de vida oculta de Jesús y dio luz ala responsabilidad como padres de María y José, vidamonótona “como todas” las de su época...aunquehay algo que hace a esta familia diferente de todas, la hace Sagrada su fe, su capacidad de saboreo del aire, que transforma en degustación, dulzura,losquehaceres ymonotonías. Es decir, la intersección del plano vertical en el horizontal.
De niño Jesús ya jugaba con las crucecillas que le hacía su padre en la carpintería, los contrarios se unían y tomaban sentido. El “sin sentido” de la vida actual es fruto de la ruptura de esta unión, porque la falta de verticalidadaleja de “degustar los disgustos con mucho gusto” y deja a la monotonía desprovista de su dulzor.
La Cruzla sociedad del bienestar la aleja, mientras el consumismo la olvida.
Consecuencias de la DULCE MONOTONÍA
A/ La tranquilidad, Don Tranquilo.
La paciencia de San José le hace ser un Don Tranquilo, pero ésta no es sólo algo puramente natural, proveniente de su carácter únicamente, sino que le viene dada por el cultivo de una Actitud confiada ante la vida, desde su corazón él cree y la fe ilumina de paciencia su monotonía, que se transforma en dulce; la consecuencia de todo ello, lo que emana de él es tranquilidad.
La persona que vive lo cotidiano desde su corazón se trasforma en Don Tranquilo y San José será su paradigma. Todos nosotros hemos conocido a seres que así lo atestiguan.
B/ La bondad y el anonimato.
Quien vive la monotoníadesde su dulzor es bondadoso y amable, bueno. El mundo está lleno de seres así, anónimos, que no levantan expectación alguna, pues justamente la bondad es liviana, no tienen “peso”, ya que se sustentaen una raíz tan profunda y certera, que no necesita de ningún otro apoyo:
TTK –“ lo pesado es la raíz de lo ligero” XXVI
-“el buen andar no deja huellas tras sí” XXVII
-“conoce lo masculino, mantente en lo femenino” XXVIII
Es la fuerza de lo femenino, “el valle misterioso”, quien anima a seres dulces de corazón, que transforman la dificultad en gracia. La madre será el paradigma, pero la vida nutre a todos y cualquier persona entregada a su trabajo, servicial, alegre y generosa, bebe de la misma fonte, “que siempre está manando”.
C/ Un estilo al caminar: wu-wei
”saborea lo sin sabor” (Tao, capt.LXIII)
Sin sabor es lo monótono, lo desagradable..., lo que está en el plano horizontal de la existencia:
¿Cómo llegar a saborearlo...a su dulzor, que aquí no es dulce? Los sabios de la antigüedad tuvieron su forma: dejar de esforzarse más allá de lo natural, pues la misma naturaleza es quien marca el ritmo, entrar en él sin acelerar el movimiento natural con los deseos, hacer sin intención:
TTK-“el Tao nunca lleva a cabo ninguna acción, pero no deja nada por hacer”-XXXVII
-“ Sigue reduciendo y reduciendo hasta alcanzar el estado de no-esfuerzo”-ILVIII
Y para ello una actitud: la humildad.
-“practica el NO-Hacer.
esfuérzate por el no-esfuerzo”-LXIII.
El W-W no nombra a Dios, lo vive sin consciencia del mismo, pues será Cristo quien le dé sentido espiritual al abandono en esa” fonte“, que siempre está manando”.
A modo de final
El ritmo de vida actual no favorece la dulce monotonía, pues la aceleración tiempo-espacio que el progreso conlleva nos aleja del ritmo natural; las ciudades aíslan del campo y se está creando un tipo de vida artificial, cuando no virtual.
Por lo tanto, cada vez más el Amor será la fuerza real que nos libere de las dificultades que siempre nos envuelven, pues, cuando hay amor en el corazón, la monotonía y su dificultad esdulce, siendo Amor quien la transforma.
La monotonía así:
-1/ esnecesaria, porque te acerca a tu realidadde forma pautada, y esto te permite conocerla más en profundidad, evitando así la dispersión de la dualidad, ya que LA REPETICIÓN MÁS REPETICIÓN LLEVA A LA PERFECCIÓN.
- 2/ El mismo amor la pide; lo dulce encierra lo monótono, pues toda relación amorosa, y la VIDA lo es,se da en un ritmo, y es dentro de él es donde encuentra el amor su acomodo. El PERFUME DE AMOR será el hilo olfativo que habrá que seguir.
La pareja que se ama crea su propio ritmo, su monotonía de hábitos, y el desajuste emocional del enamoramiento inicial deviene así amor, seráesa misma repetición de encuentros…y desencuentros, la que formen ya su liturgia afectiva.
La Misa misma, donación de Amor por excelencia, es una repetición litúrgica que se transforma en dulce por el Amor, porque QUIEN CREE CREA y desde el corazón todo adquiere profundidad y sentido, lo repetitivo deviene en Gracia.
-3 / El Universo todo marca su mono-tono en una sucesión rítmica sin cesar, a una estación sucede otra,igual que los días con sus noches sehilan a lo largo del año, hora tras hora, minuto a minuto, segundo a segundo nacimiento y muerte se intercambian turno en elhacer y deshacer de la existencia en el mundo. Todo es ritmo y su repetición es monótona, porque la esencia del existir lo pide así; desde el inicio mismo de la vida, el corazón con su tic-tac marca desde el vientre materno la pauta para entrar en la gran partitura universal yasí poder llegar a asumir un día tu unidad con todo.
- 4/ Educar es ayudar al niño a entrar dentro de esa “partitura”, enseñarle que cada ser es una “nota” más; asumir esto generahumildad y le hace ser responsable de la importancia de alcanzar un buen tono personal.
Educar es transmitir el saboreo del aprendizaje, porque la monotonía a base de esfuerzo, le lleva a la degustación. Experimentar esto proporciona al niño seguridad para crecer fuerte, y no ser dependiente.
- 5/ Para terminar, la perla del CARIÑITO FAMILIAR se nutre de una serie sucesiva de encuentros en los que se repiten ritos, costumbres “familiares”, hábitos… repeticiones al fin y al cabo, que cobran sentido por la dulzura del corazón, pues es el Amor quien transforma en dulce la monotonía.
Isabel Moreno, noviembre del 09
ANEXOS
I
La Monotonía Esencial de la Respiración en elF-C
El F-C es un ritmo insípido
imperceptible
JUSTITOconstante
repetitivo
…………………y por lo tanto monótono
GUSTITOsensitivo
CARIÑITOamoroso
…………………y por lo tanto dulce al entrar en el ritmo del sí, sí, sí, mamá desde el corazón.
La aceleración del ritmo crea una descompensación, una arritmia, que lleva alsinsabor.
Mantenerlo es vivir en paz.
Dulces monotonías de cada día: la amabilidad
A- breves
La charla en el ascensor
Saludo con el portero, vecinos, profesionales en el trabajo
El servicio amable del camarero en barra al servirte el cafetito matinal
El saludo con el conductor del bus
La amabilidad de la dependienta
La charla amable en la calle con algún vecino o conocido
Edurne, nuestra amiga y compañera y espero que algún día, camarada, nos envía este escrito de la convivencia de Valladolid.
Érase una vez un padre con su hijo que salen del pueblo para a visitar a unos parientes muy lejanos. Para el largo viaje van acompañados de un burro y como éste es ya mayor, el padre decide montar al hijo en el burro y él hacer el camino andando. Al pasar por un pueblo la gente les señala diciendo “mira que tonto, el dueño del burro va andando”, así que el padre decide montar también en el burro. Al pasar por el siguiente pueblo, la gente los señala diciendo “mira qué tontos, van a matar al burro con tanto peso”, así que continúan el camino llevando al burro de la mano. Al pasar por el siguiente pueblo la gente murmura “qué tontos, tienen un burro y van caminando”. El padre desorientado al pasar por el siguiente pueblo pregunta a los aldeanos ¿qué hago? Al salir del pueblo entre el padre y el hijo llevan en unas parihuelas al burro.
Moraleja, si haces caso de lo que dice la gente acabarás volviéndote loco o tonto.
Durante el calentamiento Peter paró un ejercicio que estábamos haciendo y nos invitó a seguirle a él. Marcó la posición vertical, los pies bien en la tierra y nos preguntó ¿qué es un fuelle? Un tubo de aire, el aire entra por un extremo e hincha el resto, cuanto más fino entra el aire, más se extiende. El aire entra por el tantien, y dijo “poner el dedo sobre el Tantien”, así estuvimos un rato, luego comenzó a extender los brazos y nos dijo “ahora respiración”, así estuvimos un rato; luego comentó “ahora más allá, oración” y así estuvimos un rato con las manos juntas; y acabó el ejercicio diciendo “Gracias Señor” “Si Señor”. Fue muy especial.
La vida es una Gracia, quien no la aprovecha es un desgraciado, no sirve para convivir porque molesta; piensa mal, siente mal y mueve mal (pecado). Vive enredado en los cuatro dilemas: derecha/izquierda, macho/hembra, riqueza/pobreza, tristeza/alegría. ¿Qué hay que hacer para vivir con gracia? DEGUSTAR LOS DISGUSTOS CON MUCHO GUSTO.
¿Qué diferencia entre movimiento íntegro y movimiento parcial? Peter nos hizo esta pregunta al final del calentamiento. Movimiento integro viene del corazón, para ello tenemos que sentir los latidos del corazón porque Jesús nos llama en cada pulsación. Entonces viene el movimiento de culo, sentimos el peso del pompis, de ahí nace el movimiento redondito, el un, dos, tres, cuatro. El movimiento parcial es de la cabeza, uno, dos, anguloso y lleno de esquinas.
¿De dónde viene el orden del día? ¿Entre corazón y cabezón quién tiene razón? El corazón ¿por qué? porque no protesta, de ahí nace el orden del día, lo que toca, estar dispuesto. 生命 shengming, nacer + orden o edicto del Cielo ( la Vida , vivir a la orden), 生活 shenghuo, nacer + lengua mojada (saborear la vida-forma de vivir).
Durante la charla Peter nos dijo que le impresionó mucho esta frase del Antiguo testamento: “maldito quién confía en los hombres”, al oír ésto hice un comentario en voz alta e Irene me respondió guiñándome el ojo: “Jesús es el único novio que no te deja”. ¡Me encantó, ja, ja!
Para la salud hace falta paciencia, para la felicidad creencia “TU FE TE HA SALVADO”.
En cada momento suceda lo que suceda “si, si, si, mama”, aceptar, aprobar, adaptar, conformarse y realizar. Si recibes un pisotón “lo merezco, ¡no haber puesto el pie!”
.
CONCLUSIÓN: Me he dado cuenta que cuando algo me deja mal sabor de boca pienso “he hecho mal”, mejor si hubiera hecho “tal o cual”, o “debo de hacer esto”, siempre en el “hacer” como Marta; se me olvida que la solución esta en “wu wei”, no acción, degustar los disgustos con mucho gusto, F/C, “sonreír siempre dispuesto a servir”.
Edurne
EPIFANIA DEL SEÑOR
El 6 de Enero es una de las principales fiestas de los cristianos orientales. Se celebra la Epifania del Señor: La manifestación de Jesús entre nosotros. También celebramos la fiesta de los Reyes Sabios de oriente, que los niños esperan conilusión.
Navidad es, ante todo, adoración y gracia; que debe traducirse en oración gozosa de alabanza, en intimidad y en encuentro con el Dios que nace. No hay verdadera Navidad sin oración, sin participación en la Eucaristía.
Navidad es también encuentro con el prójimo, vivir la fraternidad y la caridad, el amor y la acogida. Hemos de imitar a los pastores que en Belén fueron anunciados por el ángel: “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra Paz a los hombres de buena voluntad”. Ellos humildes y sencillos fueron los escogidos para ir a adorarle.
"Conoce el buey a su amo, y el asno, el pesebre del dueño. Israel no conoce, mi pueblo no recapacita" (Is 1,3). Este texto de Isaías fue uno de los que inspiraron a San Francisco de Asís, allá por el año 1223, para realizar la primera representación del belén. San Francisco entendió que la presencia del buey y del asno en la representación del belén esconde una velada referencia al dolor de Dios por no verse acogido por la humanidad, representada en los habitantes de Belén: "Vino a su casa, y los suyos no le recibieron" (Jn 1, 11).
El reproche de Yahvé - "Israel no conoce, mi pueblo no recapacita" - es una referencia del peligro de la insensibilidad espiritual a la que nos conducen los desmedidos afanes y preocupaciones materiales de la existencia. Sin embargo, el buey y el asno no son sólo el signo profético que denuncia el rechazo del Hijo de Dios, sino que también nos representan a cada uno de los que deseamos acogerlo. ¡Tal vez, haya llegado el momento de aprender algo de los animales! ¿Y si le pidiéramos a Dios en esta Navidad la gracia de ser el "burrito" de su belén?
Una Sagrada Navidad para cada uno de vosotros os deseo desde mi corazón. la Paz Eterna y el Amor de la Sagrada Familia. ¡Feliz Año 2010!
"US DESITJO A CADASCÚ DE VOSALTRES UN SAGRAT NADAL I UN FELIÇ ANY NOU
Esta 3ª semana de adviento nos invita a LA ALEGRIA, deberíamos estar siempre alegres. La hermana Francisca, misionera y apóstol que trasmite la Biblia a grandes y pequeños, nos ha hecho este comentario de la primera lectura del evangelio de ayer.
DOMINGO III DE ADVIENTO 13 Diciembre 2009 So 3, 14-18 Grita alborozada, Sión, lanza clamores, Israel, celébralo alegre de todo corazón, ciudad de Jerusalén. Que el Señor ha anulado tu sentencia, ha alejado a tu enemigo. El Señor, Rey de Israel, está en medio de ti, ya no temerás ningún mal. Aquel día se dirá a Jerusalén: No tengas miedo, Sión, no desfallezcan tus manos. El Señor tu Dios está en medio de ti, ¡un Salvador poderoso! Exulta de gozo por ti, te renueva con amor; danza por ti con gritos de júbilo, como en los días de fiesta.
COMENTARIO: “El Señor ha anulado tu sentencia, ha alejado a tu enemigo” Este tercer domingo de adviento, nos recuerda que es el domingo llamado “de la alegría” ¿Porqué? porque comienza la cuenta atrás del evento más grandioso y gozoso para la humanidad: Jesús se hace carne en nuestra carne. Entre los fuertes retos del tiempo de adviento, el más desafiante, tal vez es la alegría. “Alégrense en el Señor en todo momento” “El Señor está cerca, no os inquietéis por nada”. Este gozo auténtico que llega a nuestros oídos y a nuestro corazón, renueva y sacude nuestra permanencia en el desánimo y la tristeza, en que trascurrimos muchas horas del día. No hay nada que desentone más en el adviento que la tristeza, ¿Nos hemos preguntado de donde vienen nuestras tristezas? Y es que son tantas las malas noticias que percibimos en los medios de comunicación, añadiendo también las dificultades que nos toca vivir cada día, en que tantas veces son el motivo de nuestra tristeza. Son muchos los obstáculos que parecen contaminar nuestros ambientes para que reine una auténtica alegría. Esperar a Jesús, Príncipe de la paz y de la alegría, es lo que llena el corazón en el Adviento. Él es el que tiene poder para disipar todas nuestras sombras, de tal forma que entre la auténtica alegría en el corazón, invadido tantas veces por la tristeza de una falta de esperanza gozosa. “El Señor, Rey de Israel, está en medio de ti, ya no temerás ningún mal” Llénanos Señor de tu gozo cuando todo va bien, y danos fortaleza para integrar nuestros propios límites y los de nuestros hermanos cuando las cosas van mal. Que seamos como atletas que siguen exultando de gozo en las dificultades que surgen inevitablemente cuando se intenta amar, entregarse y olvidarse de uno mismo… La acción de Dios no es nunca a distancia, Él se hace presente y aparta del hombre a los enemigos. Es el gozo de confiar en alguien que tiene poder para echar fuera la tristeza.
Pregunta: ¿En donde ves la diferencia entre la alegría momentánea del mundo y la alegría que viene de Dios?
EL FUTURO DEL TAICHI por Andrés Guerrero
¿un tai chi sin futuro? ¿un futuro sin taichi?
Hace ya días -por no decir años- que se me vienen a la cabeza estas preguntas, pero casi siempre o bostezo una respuesta o grito un vaticinio. Hoy, tras un intercambio de correos con Ana (Josef), encuentro la ternura necesaria como para escribir algunas líneas sin que mi acento suene chirriante ni –intencionadamente- ofensivo.
Cuando Peter empezó hace algún tiempo a preguntarse “¿qué será de este grupito? ¿qué será del tai chi?”, nosotros –me refiero a Esthercita y a mí- hacía ya años que nos lo preguntábamos y nuestras respuestas eran de todos los colores, menos optimistas. Tiempo después, Peter empezó a manejar el término “cariñito familiar” con exhaustiva y exacerbada repetición y constancia y creo -personalmente- que no se le ha entendido bien.
Por otra parte, hace ya tiempo que Peter me pide que escriba algo que resuma o que muestre mi experiencia en estos años de taichi a su lado. El 28 de enero se cumplirán 18 años junto a él, aunque Esthercita –siempre pionera- me saca una semana de ventaja y siglos de claridad. No quiero hacer de este –desearía breve- texto unas memorias, pero sí quiero aprovechar para mezclar mi experiencia –personal, muy personal- y mis reflexiones.
¿UN TAI CHI SIN FUTURO?
No puedo creerlo, sinceramente. No puedo creer que nuestro taichi, que la forma en que Peter ha sembrado esa semilla al viento, que el mimo con que la ha plantado, la ha cuidado, la ternura que ha puesto en ella y, también, el carácter y la determinación que ha empeñado en su desarrollo vayan a quedar sin fruto aparente, sin continuación, sin –llamémoslo- “premio”.
Creo que lo que nos ha enseñado, lo que nos ha transmitido es toda su experiencia vital, todo su modo de hacer las cosas, de enfrentarse a los problemas vitales de cada día, a nuestra inmensa y muchas veces dolorosa tarea de ser personas. Creo también –en contra de lo que muchos pensaban y ahora ya no sé si piensan o han desaparecido de nuestra constelación familiar- que todo cuanto Peter nos ha contado es fruto de su coraje, de su historia, de sus circunstancias y sobre todo de su experiencia, de su reflexión, de su sensibilidad, de su creencia y de su fe. Curiosamente no puedo pensar en Peter sólo como un hombre de fe, entendiendo como tal una persona con una base firme religiosa. Siempre he visto a Peter –desde que lo conozco- como una persona llena de fe en nosotros, en sus alumnos, en sus discípulos, en las personas, en la humanidad, en la VIDA. Por eso, sé que el futuro de nuestro taichí está en nosotros mismos, en nuestra capacidad de dar fruto, en nuestra capacidad de desarrollarnos hasta el final sin pereza y sin limitación, en nuestra capacidad de ponernos al servicio de los demás, de entregarnos a la causa de ser “taoístas” hasta la MUERTE y de ser cristianos hasta la VIDA.
¿Qué futuro tiene nuestro taichí? Exactamente el que nosotros queramos que tenga, el que nosotros alimentemos día a día, hora a hora, segundo a segundo. Con nuestra práctica, con nuestra experiencia, con nuestra dedicación, con nuestra transmisión, con nuestro servicio, con nuestra entrega. Si no hacemos de nuestra práctica la base de nuestro día a día, podremos llamarnos como queramos, pero no seremos lo que la semilla plantada guarda para nosotros.
¿UN FUTURO SIN TAICHÍ?
Recuerdo que me quedé patidifuso, estupefacto, cuando a la llegada a unas convivencias, los compañeros nos contaron: “Peter apenas hace ya tai chi”. No podía creerlo. Tantas horas empeñadas en movernos suave, dulce y sin tensión quedaban aparcadas a un lado a cambio de más tiempo de charla, procesos mentales, mantras, oraciones y liturgias –muchas veces- inacabables.
Hacía ya tiempo que Peter venía anunciando: “¿Cuándo acabará esta comedia?” y no le entendíamos. No sabíamos por qué decía estas palabras. Para nosotros no era una comedia, sino que era nuestro alimento, nuestra ilusión. Tener en nuestra agenda apuntada la asistencia a una convivencia, fuera donde fuera, era nuestro “leiv motif”, nuestro motivo vital,para superar las circunstancias que se nos presentaran hasta aquel momento. No lo entendíamos.
Para nosotros, acostumbrados a dos o tres horas de taichí por sesión, acostumbrados al calentamiento que había aumentado de 40 a 90 minutos, acostumbrados a menos hablar y más sentir… aquello se nos hacía incomprensible. ¿A qué comedia se refiere? ¿Qué tiene que acabarse?
Finalmente dejó de hacer taichí y nos quedamos –yo al menos- un poco descolocado, sin asidero. Para mí había llegado a ser un verdadero placer el estar allí de pie, moviéndome al compás de no sé qué sobre lo que Peter imponía su ritmo vital, sintiendo el peso, el cansancio, la cabeza torturadora, la comparación, el calor, el frío, las presencias, etc… Me pareció atrevido y arriesgado, pero lo acepté por ser una decisión de Peter. El tiempo y la decisión tomada limpió el grupito de personas y nos dejó reducido a eso: a un grupito. Recuerdo una convivencia en Santander en que nos juntamos hasta 150 personas a su alrededor. Después de aquella decisión, apenas llegábamos en los mejores momentos a una veintena.
El tiempo ha pasado y aún no me atrevo a ponerle calificativo a tal decisión. No sé si fue buena o si fue mala. Sólo sé que la vitalidad de las convivencias y la variedad y diversidad de personas se vieron mermadas. Se perdió el taichí, que quedó reducido a apenas unos minutos, fuera de programa, en los jardines y con aún menos asistencia de la prevista y deseada. Y así se nos perdió el taichí. Más tarde, se le pasó la cuchilla al fresquito-calorcito y se fue dejando a favor de la continuación de charlas extensas y las más de las veces agotadoras y recurrentes. Lo único que iba en aumento es la liturgia, las caras de santos de los asistentes, el hambre en las comidas.
EL FUTURO DEL TAICHI
Me reconozco estimulado, animado, motivado por el coraje, la valentía, el ánimo y la confianza de Yolanda y sus compañeros de México al abrir un centro, un rincón de la Paz, de la Calma, del Silencio en esas tierras con su sola ayuda. Y siempre me pregunto por qué aquí no somos capaces de nada, apenas de reunirnos en convivencia, pero sin más futuro que el de los días de Peter.
Reconozco en mí ese ánimo, esa fuerza, ese interés, esa ilusión de primerizos a los que se nos abría la VIDA. Era entender la vida, la misión vital, las capacidades a nuestra disposición, vislumbrar la verdad subyacente a las cosas y era, sobre todo, sentir que teníamos en nuestras manos la pluma mágica, la que hacía volar a Dumbo en la película de Walt Disney. No era un sueño, era la realidad, era ver la posibilidad de cumplir un sueño para el que nos sabíamos dispuestos, pero del que desconocíamos su dificultad. Eso es lo que yo ahora he visto en el grupito de México y me da esperanza pero también me da tristeza.
¿Qué nos pasa que no podemos hacer nada? ¿Qué hay en nuestro interior que impide desarrollar ese germen de cariño? ¿Qué ocurre que detiene o difiere esa capacidad de confiar y compartir? Sé que pensaréis inmediatamente en que debo ser yo quien me aplique el cuento en lugar de venir con cantinelas hacia el grupo. Sinceramente debo deciros que si escribo esto es porque realmente me siento el primer implicado y el primer culpable.
Me gustaría, para terminar, reflexionar sobre dos puntos, a mi modo de ver muy importantes: el MENTALISMO y el CARIÑITO FAMILIAR.
El mentalismo ha sido un término acuñado por Peter para expresar que lo que se estaba diciendo o el modo en que se veía la realidad no era realista, no era correcto, no era ajustado a la verdad inmanente de las cosas. Es curioso pero siempre que he recibido ese término por parte de Peter, siempre me ha hecho reflexionar más allá de lo que mis palabras querían reflejar y siempre he conseguido –más tarde o más temprano- ver dónde estaba el engaño urdido por mi cabeza o por mi desmesura.
Sin embargo, he oído muchas veces a nuestros camaradas, colegas, compañeros o lo que seamos, decir a otra persona: “mentalista” y la verdad es que me ha sabido a cuerno quemado. No sé si estaba en lo cierto o no, no sé si era adecuado o no, pero no me ha gustado nada cada vez que lo he oído. Creo que olvidamos en esas situaciones y una vez pronunciado dicho término, que nosotros también lo somos; que la viga también ocupa gran parte de nuestro ojo; que si juzgamos seremos juzgados… pero, sobre todo, olvidamos que la otra persona se está expresando, está expresando toda su BUENA VOLUNTAD, todo su deseo de acertar con la pregunta, con el término, con la verdad de las cosas, con lo que su ser “piensa” o “siente”. Creo que al olvidar esta buena voluntad inmanente en las personas que conviven, hacemos un muy flaco favor a nuestro taichí, poniendo palos en las ruedas en lugar de ayudar a mantener el equilibrio.
No sé, pero si pudiera prohibir algo, si pudiera tener autoridad para algo, lo primero que haría sería prohibir en otras bocas diferentes de la de Peter, la palabra “mentalista”.
Con respecto al CARIÑITO FAMILIAR, sigo pensando que no lo entendemos bien. ¿Qué cariñito familiar si no nos sentimos familia? ¿Qué cariñito familiar si no nos demostramos ser familia?
En una familia lo primero es la sangre, lo común a los que la forman, con sus diferencias y con sus aciertosy desaciertos. Lo de menos es la antigüedad. Si –como los taoístas- buscamos el otro lado de las cosas, la antigüedad, los años no significan lo bueno de nosotros, sino nuestra estulta incapacidad para progresar y evolucionar adecuadamente. Por tanto, el abusar de nuestra preeminencia por la antigüedad no es más que eso: vanidad. El problema es que ponemos la vanidad por encima del servicio y descargamos con mano diestra el peso de nuestros años en las pobres espaldas de quien comienza o quien está en una etapa de descoloque o de orientación.
Cariñito familiar –para mí- no es más que caridad y generosidad. Es hablar a las personas de lo que ellas sienten, no de lo que nosotros hemos adquirido por la gracia de años de práctica o de éxtasis mistéricos o de lecturas en idiomas bárbaros.
Creo que si, en lugar de cargar a los que empiezan, a los que siguen o a los que conviven con nuestras hazañas y nuestros logros y nuestras espiritualidades o nuestras beaterías, fuéramos generosos a la hora de escuchar a las personas, de buscar ese punto donde duele al tocar o al hablar, de sentir su brutalidad o su debilidad, entonces podríamos ser verdaderamente taichistas, aliviando y suavizando, curando y cicatrizando, acariciando y mimando con CARIDAD y con TERNURA todo lo que los demás soportamos malamente en nuestras vidas y arrastramos como una cruz, que a todos nos gustaría dejar fuera de la casa, pero que llevamos a cualquier lugar a donde vamos.
Resumiendo. El futuro del taichí, con taichí o sin él, no está en las palabras de Peter nada más, sino en nuestra generosidad, en nuestra caridad, en nuestra ternura para hacerlas servir de bálsamo a las personas que con nosotros se relacionan y conviven.
Por eso, el ejemplo del grupito de México debe hacernos reflexionar muy profundamente sobre nuestra experiencia, nuestra disposición y nuestro futuro. Sólo así lo tendremos. Sin ello, habremos perdido nuestro tiempo, nuestro esfuerzo y, lo que es peor, la entrega vital de Peter para que salgamos de la ciénaga.