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Catedral de Barcelona Donde Peter ha celebrado misa durante muchos años |
Mi último viaje a
Barcelona (12-13-14 de septiembre, 2013)
Quise visitar a Peter durante mis
vacaciones, pero no pudo ser y lo dejé para septiembre, para una de mis visitas
breves y tan llenas de gusto que me agarran y me animan a volver.
Gemma y servidora fuimos a la residencia y
en la habitación nos encontramos a Carlos y al poco llegó Roger. Peter estaba
acatarrado, tosía y tenía la voz ronca. Después de la alegría de la visita al
Rincón, estaba en la habitación, sin salir por miedo a resfriarse y con ganas
de cama.
Nos recibió con sus preguntas ¿qué será? Yo le transmití saludos de México y de mi
ciudad ¿por qué hacemos esto? Yo le
contesté que estamos inquietos y nerviosos como Marta y necesitamos relajarnos
y naturalizarnos, que soy muy mentalistas. A Roger le preguntó ¿y su grupo de tai-chi? El le respondió
que ahora se dedica a cuidarle siempre que puede. Roger llevó la semana pasada
a Peter al Rincón, su envergadura le permite manejar con soltura la silla y le
asiste con mucho cariñito. Entonces respondió Peter, “si, somos mutualistas”, nos reimos, ¡estas salidas de Peter como
dardos! También le preguntó a Roger si le llevaba al Rincón y este le respondió
que la semana que viene, cuando esté mejor. Me volvió a preguntar ¿Cuántos años? 20 años Peter, ¿Empezó en Lizaso? No, en Nª Señora de
Angosto, Alava, unas vacaciones de Navidad. “Jesús no murió en la cruz”, yo le contesté “no existe la muerte” y
me dice “Eso, no sabemos nada”. Le
escribo un poco en chino, por si le pico a escribir a él también. Trato de
decirle, “Un solo corazón, un mismo Espíritu”. “一心一神”, me responde que “一心” es suficiente, ahí está todo. Me da el
siguiente consejo “hablen, escriban
sobre qué significa el Uno, cómo vivimos el Uno. Me dijo también que llevaba muchos años “dando vueltas al Tao
Te Ching”.
Quiere acostarse, Gemma y yo nos vamos a
pasear y se queda con Roger que le
acompaña con la cena. Nos despedimos con
“a la orden”, la mano en la frente como los soldados. Me acuerdo
despidiendonos de esta manera en el aeropuerto de Hondarrabía, con la Guardia Civil a su
lado.
Al día siguiente regresamos para acompañarle
a Misa, pero nada más entrar una enfermera nos dice que el Mosen no puede
venir. Subimos a la primera planta y nos dicen que Peter ha pasado mala noche y
duerme. Nos juntamos con Montse Alberti y buscamos una Iglesia para asistir a
Misa. Preguntando nos enteramos que próxima a la Residencia de Peter hay
un convento de monjas benedictinas que tienen una hospedería a buen precio.
Tras la Misa
hacemos otro intento de visitar a Peter, la puerta de su habitación está
abierta, al entrar vemos a Peter dormido, su
cara son 3 rayitas, que ronca a pierna suelta. Nos alegramos de verle
sumergido en un sueño reparador, le lanzamos un besito al aire y nos vamos
contentas.
Quiero
agradecer a todas las personas
que me acompañasteis este tiempo y alegrasteis mi visita: Gemma, Mercedes,
Carlos, Tessa, Mónica, Roger, Hilda, Pauli
y Peter.